Endeudados, personas con discapacidad y jubilados se movilizaron frente al Congreso contra el ajuste del gobierno nacional
Mientras la Cámara de Diputados debatía el endeudamiento familiar y la prórroga de la Ley de Emergencia en Discapacidad en una sesión especial, personas con discapacidad, deudores y jubilados unieron luchas en contra de la política de hambre de Javier Milei.

La jornada de este miércoles estuvo atravesada por una movilización frente al Congreso que reunió a distintos sectores afectados por las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei.
En las inmediaciones del Parlamento confluyeron personas endeudadas, organizaciones de discapacidad y jubilados, en una protesta que puso en común reclamos vinculados con los ingresos, el acceso a derechos y el impacto del ajuste sobre los sectores más vulnerables.
La movilización coincidió con una sesión especial de la Cámara de Diputados en la que se buscaba avanzar con iniciativas relacionadas con el endeudamiento familiar y la prórroga de la Ley de Emergencia en Discapacidad.
El endeudamiento de los hogares se convirtió en uno de los efectos visibles del deterioro de los ingresos. Frente a la pérdida de poder adquisitivo, muchas familias recurren al crédito y a las billeteras virtuales para afrontar gastos cotidianos, acumulando obligaciones que se vuelven cada vez más difíciles de cancelar.
En paralelo, las organizaciones de personas con discapacidad reclaman la continuidad de las medidas de emergencia y cuestionan el impacto de los recortes sobre prestaciones, tratamientos, transporte y otros servicios esenciales.
Los jubilados también volvieron a ocupar las calles para reclamar una recomposición de sus ingresos y una mejora de las condiciones de vida. El sector viene protagonizando movilizaciones sostenidas frente al Congreso ante la pérdida de poder adquisitivo de las jubilaciones y el aumento del costo de los medicamentos y otros gastos básicos.
Luchas que se unen
Aunque se trata de sectores con demandas específicas, la movilización mostró un punto en común: el impacto de la crisis económica sobre quienes dependen de ingresos fijos, prestaciones sociales o políticas públicas para sostener sus condiciones de vida.
Mientras dentro del Congreso se discutían proyectos destinados a atender algunas de estas problemáticas, afuera se expresaba el reclamo de quienes sostienen que las respuestas institucionales no alcanzan frente al deterioro acumulado.
La escena volvió a mostrar una dinámica que se repite desde el comienzo del actual programa económico: el ajuste se discute en el Parlamento, pero sus consecuencias se sienten en los hogares y se expresan en las calles.
Endeudamiento, discapacidad y jubilaciones aparecen así como distintas dimensiones de una misma discusión: quién asume el costo de la crisis y cuáles son las prioridades de la política económica.
Para los sectores movilizados, la salida no puede consistir en trasladar el peso del ajuste sobre quienes ya enfrentan mayores dificultades para llegar a fin de mes.
Frente al Congreso, distintas luchas volvieron a encontrarse para reclamar que el costo de la crisis no recaiga sobre quienes viven de su trabajo, sus jubilaciones o las políticas de protección social.
Endeudamiento, discapacidad y jubilaciones forman parte de una misma problemática: un Estado que prioriza los negocios privados por sobre la vida de millones de argentinos. La única salida es la organización y unidad de todas las luchas.




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